En su primer día al frente del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) Torreón, Xavier Herrera Arroyo advirtió sobre las condiciones críticas que enfrenta la infraestructura del organismo, particularmente en materia de drenaje sanitario y cárcamos, por lo que anunció el inicio inmediato de una estrategia de atención a los problemas más urgentes.
El nuevo gerente general explicó que durante una reunión técnica con las distintas áreas se comenzó a elaborar el diagnóstico que deberá presentar al alcalde Miguel Ángel Riquelme Solís en un plazo de 15 días, aunque las primeras acciones operativas comenzarán desde ahora.
Herrera Arroyo señaló que la situación encontrada es delicada, pues los cárcamos sanitarios y pluviales presentan falta de mantenimiento eléctrico y estructural, mientras que algunas instalaciones muestran deterioro que podría comprometer su funcionamiento.
“Todo urge”, expresó el funcionario, quien explicó que, debido a las características de Torreón, donde el sistema de drenaje requiere el rebombeo para conducir las aguas residuales hasta la planta tratadora, detener uno de los cárcamos podría provocar inundaciones de aguas negras en distintos sectores.
Ante este panorama, estimó que se requeriría una inversión de entre 250 y 300 millones de pesos para atender las necesidades de los cárcamos, recursos que buscará gestionar en coordinación con el Ayuntamiento y el Gobierno de Coahuila.
El gerente señaló que la intención es poner en marcha las primeras acciones en un periodo de entre 10 y 15 días, aunque aclaró que la solución integral llevará más tiempo debido a la complejidad de las obras, algunas de las cuales deben ejecutarse con el sistema en operación.
En materia de agua potable, Herrera Arroyo advirtió también sobre la vulnerabilidad de la zona norte de Torreón, debido a su dependencia del proyecto de Agua Saludable para La Laguna. Explicó que se analizará la posibilidad de perforar nuevos pozos que permitan contar con fuentes de respaldo ante una eventual interrupción del suministro proveniente de dicho proyecto.
El funcionario consideró que actualmente SIMAS atraviesa una crisis operativa, principalmente por problemas en el suministro de agua y el funcionamiento del drenaje, aunque confió en que la situación puede recuperarse mediante una intervención enfocada en las necesidades técnicas del organismo.
Como parte de esta estrategia, adelantó una reestructuración integral del sistema y una revisión de las áreas administrativas y operativas. Uno de los aspectos que llamó su atención es el gasto en horas extras, que de enero a la fecha habría representado alrededor de 50 millones de pesos, además de un promedio de tres millones de pesos semanales.
Herrera Arroyo también informó que se revisarán alrededor de 40 o 50 plazas sindicales autorizadas recientemente, con el objetivo de determinar si están justificadas de acuerdo con las necesidades reales del organismo. Precisó que, al tratarse de acuerdos establecidos con el sindicato, se buscará dialogar para encontrar alternativas.
En cuanto a los proveedores, indicó que se analiza el cumplimiento de contratos, la documentación de los trabajos y los tiempos de ejecución, así como posibles obras que hayan sido pagadas y no realizadas, aunque señaló que esta revisión aún se encuentra en proceso.
Sobre la posibilidad de una participación privada en SIMAS, explicó que no se descarta un esquema mixto, aunque consideró que primero es necesario recuperar la operación del organismo y mejorar sus condiciones.
El gerente general también planteó la necesidad de reducir la dependencia de servicios rentados, particularmente en materia de pipas y equipo especializado. Señaló que SIMAS cuenta con cinco unidades tipo Vactor, pero actualmente solo una estaría funcionando, por lo que se analiza la conveniencia de adquirir equipo propio en lugar de mantener altos gastos de renta.
Respecto a la Comisión Federal de Electricidad, Herrera Arroyo informó que ya estableció comunicación con representantes de la empresa y que sostendrá una reunión este viernes para revisar la situación y buscar alternativas que permitan garantizar la continuidad del servicio eléctrico.
Finalmente, aseguró que su prioridad inmediata será recuperar la capacidad operativa de SIMAS y atender las necesidades más urgentes de la ciudadanía, mientras que las posibles responsabilidades derivadas de la situación financiera y administrativa del organismo deberán ser determinadas por las autoridades competentes.